Cine + Música
Transpotting + Iggy Pop
http://www.youtube.com/watch?v=AJzX9i24IKs&feature=related
Casi Famosos + The Who
http://www.youtube.com/watch?v=TcvKTkom3oE
Dear Wendy + The Zombies
http://www.youtube.com/watch?v=MDWIJazQ8WI
Billy Elliot + The Clash
http://www.youtube.com/watch?v=YSvyai33vhc
Juno + Moldy Peaches
http://www.youtube.com/watch?v=nBDbUVXXp-U
Hooligans + Stone Roses
http://www.youtube.com/watch?v=F5uXFt_PGYU
p.d.: Si, Jamie Bell esta en dos… y?
martes, 14 de julio de 2009
sábado, 4 de julio de 2009
Cronica de una noche bonaerense
Quilmes Oeste
Sábado
10:47:24 am
Una de tus amigas, la de la alergia, esta en el colchón del piso aunque el lugar donde te despertaste sea su cuarto.
La otra esta al lado tuyo. Durmió con la camiseta de Racing porque: "Ganamo´ loco, no nos fuimos a la B, somos los capo´ del sur y la tenemos mas grande que ustedes, bosteros p****..."
La cama nueva de dos plazas es cómoda, muy cómoda. Tan cómoda como alta y te cuesta agarrar el celular que dejaste en el piso. Y la alarma empezó a sonar.
Te levantas y encendes la estufa, esas que dan mucha luz. Tus amigas se quejan, como siempre, pero a vos no te importa… como siempre. Querías que se despierten y lo lograste.
Encendes la tele y en Vh1 están pasando la entrevista a U2 que el jueves te olvidaste de ver. Pero te aburrís un poquito y pones a Tom y Jerry. Se vuelven a quejar. Pones a Bob Esponja.
“Ahora se ve bien”, en alusión a lo ocurrido la noche anterior cuando “el boludo de mi hermano no la arregló”.
Mientras ellas continuan peleandose por mensajes pasados donde la de Racing le dijo barbaridades a la de la alergia por el triunfo ante Boca, vos aclamas por el desayuno.
El clásico gritito “Ayyy!” de la dueña de casa se hace presente. “Y, ya que estas, subime la cartera”, le decís. “Y no te olvides del cuchillo o de la tijera”, agrega la otra. “Ayyyy!” de nuevo.
Vuelve con todo: bolso, vasos, cindor, cuchillo, alergia y galletitas. Ahí es cuando la discusión vuelve a hacerse presente: “no trajo ninguna pepitos!”, “yo quiero una de frutilla”, “son rosas, pero no son de frutilla”, “yo quiero estas”, “a vos sola te gustan esas, son las mas feas”, “seguro que también te gustan las lincoln”.
En fin, la discusión o, mejor dicho, el “intercambio de opiniones acerca de las Variedad” siguió un rato mas hasta que se dieron cuenta de que ninguna estaba escuchando a la otra. Como de costumbre.
La noche anterior:
- habían comido,
- le dieron a la cumpleañera un regalo supersecreto,
- le dieron a la locutora un regalo supersecreto,
- le dieron a la de Racing las sobras de la cena,
- se habían cruzado con una horda de hinchas caminando por Belgrano,
- se habían perdido,
- habían comido de nuevo,
- le habían dado de comer a la gata,
- le habían pegado con pedazos de pizza a la gata,
- habían bajado a atender el teléfono pensando que era la abuela,
- vieron la ultima de Guy Ritchie,
- se habían enterado de algunas creencias que tiene R2D2,
- comieron otra vez,
- intentaron emborrachar a una "para no perder la costumbre”,
- les dio alergia acariciar a la gata,
- les dio frío estar en el living,
- les dio sueño irse al cuarto,
- dijeron que Gerónimo es feo,
- dijeron que Gaturra es mala,
- discreparon acerca de la fealdad de Gerónimo,
- determinaron que el gato negro (sin nombre) es medio boludo e histerico,
- se angustiaron porque “cuando no esta borracha no es divertido”,
- le pidieron ayuda a Nicole Neumann,
- comentaron acerca de El Parque de la costa,
- una se acordo de la vez que hizo papelones en el Parque de la Costa,
- comieron otra vez,
- esperaron a que los planetas se alinearan,
- siguieron esperando,
- se hizo una votación y, con fallo dividido, gano la propuesta que no tuvo respuesta,
- esperaron mas,
- la que no estaba de acuerdo en la votación esperó sentada,
- antes de dormirse volvieron a comer,
- después de comer dieron a conocer su opinión sobre la situación con la gripe A,
- volvieron a discutir, ahora sobre la situación con la gripe A,
- le acharon la culpa a la tecnologia: celulares, facebook, etc,
- se durmieron.
La semana no había sido buena. Empezó de manera triste y solo querías estar con gente que te levante el animo. Era eso, nada más. Regalo, golosina y beso.
p.d.: http://www.youtube.com/watch?v=gr7MSSPNH9o&feature=related
Sábado
10:47:24 am
Una de tus amigas, la de la alergia, esta en el colchón del piso aunque el lugar donde te despertaste sea su cuarto.
La otra esta al lado tuyo. Durmió con la camiseta de Racing porque: "Ganamo´ loco, no nos fuimos a la B, somos los capo´ del sur y la tenemos mas grande que ustedes, bosteros p****..."
La cama nueva de dos plazas es cómoda, muy cómoda. Tan cómoda como alta y te cuesta agarrar el celular que dejaste en el piso. Y la alarma empezó a sonar.
Te levantas y encendes la estufa, esas que dan mucha luz. Tus amigas se quejan, como siempre, pero a vos no te importa… como siempre. Querías que se despierten y lo lograste.
Encendes la tele y en Vh1 están pasando la entrevista a U2 que el jueves te olvidaste de ver. Pero te aburrís un poquito y pones a Tom y Jerry. Se vuelven a quejar. Pones a Bob Esponja.
“Ahora se ve bien”, en alusión a lo ocurrido la noche anterior cuando “el boludo de mi hermano no la arregló”.
Mientras ellas continuan peleandose por mensajes pasados donde la de Racing le dijo barbaridades a la de la alergia por el triunfo ante Boca, vos aclamas por el desayuno.
El clásico gritito “Ayyy!” de la dueña de casa se hace presente. “Y, ya que estas, subime la cartera”, le decís. “Y no te olvides del cuchillo o de la tijera”, agrega la otra. “Ayyyy!” de nuevo.
Vuelve con todo: bolso, vasos, cindor, cuchillo, alergia y galletitas. Ahí es cuando la discusión vuelve a hacerse presente: “no trajo ninguna pepitos!”, “yo quiero una de frutilla”, “son rosas, pero no son de frutilla”, “yo quiero estas”, “a vos sola te gustan esas, son las mas feas”, “seguro que también te gustan las lincoln”.
En fin, la discusión o, mejor dicho, el “intercambio de opiniones acerca de las Variedad” siguió un rato mas hasta que se dieron cuenta de que ninguna estaba escuchando a la otra. Como de costumbre.
La noche anterior:
- habían comido,
- le dieron a la cumpleañera un regalo supersecreto,
- le dieron a la locutora un regalo supersecreto,
- le dieron a la de Racing las sobras de la cena,
- se habían cruzado con una horda de hinchas caminando por Belgrano,
- se habían perdido,
- habían comido de nuevo,
- le habían dado de comer a la gata,
- le habían pegado con pedazos de pizza a la gata,
- habían bajado a atender el teléfono pensando que era la abuela,
- vieron la ultima de Guy Ritchie,
- se habían enterado de algunas creencias que tiene R2D2,
- comieron otra vez,
- intentaron emborrachar a una "para no perder la costumbre”,
- les dio alergia acariciar a la gata,
- les dio frío estar en el living,
- les dio sueño irse al cuarto,
- dijeron que Gerónimo es feo,
- dijeron que Gaturra es mala,
- discreparon acerca de la fealdad de Gerónimo,
- determinaron que el gato negro (sin nombre) es medio boludo e histerico,
- se angustiaron porque “cuando no esta borracha no es divertido”,
- le pidieron ayuda a Nicole Neumann,
- comentaron acerca de El Parque de la costa,
- una se acordo de la vez que hizo papelones en el Parque de la Costa,
- comieron otra vez,
- esperaron a que los planetas se alinearan,
- siguieron esperando,
- se hizo una votación y, con fallo dividido, gano la propuesta que no tuvo respuesta,
- esperaron mas,
- la que no estaba de acuerdo en la votación esperó sentada,
- antes de dormirse volvieron a comer,
- después de comer dieron a conocer su opinión sobre la situación con la gripe A,
- volvieron a discutir, ahora sobre la situación con la gripe A,
- le acharon la culpa a la tecnologia: celulares, facebook, etc,
- se durmieron.
La semana no había sido buena. Empezó de manera triste y solo querías estar con gente que te levante el animo. Era eso, nada más. Regalo, golosina y beso.
p.d.: http://www.youtube.com/watch?v=gr7MSSPNH9o&feature=related
miércoles, 1 de julio de 2009
Nota mental: 3 de Julio - Día del locutor
Como bien indica el titulo, el 3 de julio es el día del locutor y el del 2009 es el primero que “festejo” de manera oficial. Así fue como me di cuenta de que no todos los años se agrega al calendario una fecha donde te saluden únicamente a vos con un: “Feliz día!” y te llenen de abrazos, mensajes, besos y cosas ricas. Sumado a que es la semana de la dulzura, ecuación perfecta.
Siguiendo con eso de las fechas, esta claro que uno de esos acontecimientos es el día en que naces y de ahí en adelante tu cumpleaños.
Después viene el día del niño y regalos por doquier. Pero esos días uno no los suma al almanaque por merito propio...
Distinto es el día del padre o de la madre. Ahí, indefectiblemente, hay que criar a alguien para que te de ese preciado pase a “un día vip” que lo diferencia de los 364 restantes.
Incluso, si hay una unión previa a ese nacimiento también nos encontramos con el aniversario. Pero eso ya depende de lo mucho que se empecine la pareja en pretender que cada amigo y pariente recuerde una nueva conmemoración “del día más caro de sus vidas y donde cada uno de ellos estuvo invitado”. Puras patrañas.
También es muy loco pensar como esos “festejos” dejan de existir en la vida de cada uno (aunque sigamos exigiendo un regalo el segundo domingo de agosto) y es medio triste darse cuenta que de un año para el otro se deja de agasajar a alguien. Ahí es cuando empezas a odiar todos los días de la madre, San Valentín y cosas por el estilo.
Mi primer día del padre sin padre me acuerdo que no entendía mucho que era lo que tenia que hacer, pero algunas de las opciones eran las siguientes:
- estar triste,
- recordar momentos inolvidables que hayamos vivido juntos y reír,
- recordar momentos inolvidables que hayamos vivido juntos y llorar,
- tener mas nostalgia y melancolía que las que ya me caracterizan,
- mirar el futuro con alegría! y optimismo porque con el paso del tiempo me convertí en una persona muy sabia,
- mirar el pasado con tristeza, añorando épocas donde “papa puede arreglarlo, el siempre lo arregla todo…”
- pensar en alguna de sus clásicas anécdotas y decir “que loco que era el viejo”,
- desempolvar fotos,
- ponerme contenta por no tener que comprar un regalo,
- encontrar la excusa perfecta para deprimirme y sumergirme en la comida todo el día,
- hacer como si “acá no paso nada” y leer la revista “Viva” como cada domingo,
- rezarle a Jebus
- todo lo anterior junto
Teniendo en cuenta mi grado de alergia, desde un comienzo la opción 8 estaba descartada.
Sin embargo (si no recuerdo mal) elegí la 10 con pequeñas modificaciones: sumándole “tener que quedarme en casa metida en la cama mirando películas” y sacándole la parte sobre la depresión. Pero eso de “sumergirme en la comida” sucedió seguro.
La cuestión es que el viernes es mi día. Feliz día para mí y para mis amigos etereanos, que tenemos un titulo que a nadie le importa que tengamos pero, aun así, ninguna Rímolo puede venir y decir: “soy Locutora Nacional” sin haberse comido: tres años de foniatría, audios, ediciones, informativos y un montón de cosas que ya me olvide. Pero todas esas cosas son las que nos hacen ser insoportables a la hora de escuchar a alguien, porque le marcamos cada palabrita que dice mal y porque, a su vez, tenemos que soportar que nos digan “Sos locutor/a?? Ay! hablame un poquito”.
En fin, no tengo cedula verde ni registro para manejar, el pasaporte creo que esta vencido, tampoco tengo tarjeta de blockbuster ni soy socia de algún club para ir a nadar en verano (pero solo porque no se nadar), tampoco matrícula que me permita realizar cirugías a corazón abierto (aunque me encantaría), pero tengo carnet de locutora. Y probablemente vos no.
Feliz cumpleaños para Pergolini y que el resto solo se preocupe por los regalos.
p.d.: http://www.youtube.com/watch?v=9OikDzoQ2q0
Siguiendo con eso de las fechas, esta claro que uno de esos acontecimientos es el día en que naces y de ahí en adelante tu cumpleaños.
Después viene el día del niño y regalos por doquier. Pero esos días uno no los suma al almanaque por merito propio...
Distinto es el día del padre o de la madre. Ahí, indefectiblemente, hay que criar a alguien para que te de ese preciado pase a “un día vip” que lo diferencia de los 364 restantes.
Incluso, si hay una unión previa a ese nacimiento también nos encontramos con el aniversario. Pero eso ya depende de lo mucho que se empecine la pareja en pretender que cada amigo y pariente recuerde una nueva conmemoración “del día más caro de sus vidas y donde cada uno de ellos estuvo invitado”. Puras patrañas.
También es muy loco pensar como esos “festejos” dejan de existir en la vida de cada uno (aunque sigamos exigiendo un regalo el segundo domingo de agosto) y es medio triste darse cuenta que de un año para el otro se deja de agasajar a alguien. Ahí es cuando empezas a odiar todos los días de la madre, San Valentín y cosas por el estilo.
Mi primer día del padre sin padre me acuerdo que no entendía mucho que era lo que tenia que hacer, pero algunas de las opciones eran las siguientes:
- estar triste,
- recordar momentos inolvidables que hayamos vivido juntos y reír,
- recordar momentos inolvidables que hayamos vivido juntos y llorar,
- tener mas nostalgia y melancolía que las que ya me caracterizan,
- mirar el futuro con alegría! y optimismo porque con el paso del tiempo me convertí en una persona muy sabia,
- mirar el pasado con tristeza, añorando épocas donde “papa puede arreglarlo, el siempre lo arregla todo…”
- pensar en alguna de sus clásicas anécdotas y decir “que loco que era el viejo”,
- desempolvar fotos,
- ponerme contenta por no tener que comprar un regalo,
- encontrar la excusa perfecta para deprimirme y sumergirme en la comida todo el día,
- hacer como si “acá no paso nada” y leer la revista “Viva” como cada domingo,
- rezarle a Jebus
- todo lo anterior junto
Teniendo en cuenta mi grado de alergia, desde un comienzo la opción 8 estaba descartada.
Sin embargo (si no recuerdo mal) elegí la 10 con pequeñas modificaciones: sumándole “tener que quedarme en casa metida en la cama mirando películas” y sacándole la parte sobre la depresión. Pero eso de “sumergirme en la comida” sucedió seguro.
La cuestión es que el viernes es mi día. Feliz día para mí y para mis amigos etereanos, que tenemos un titulo que a nadie le importa que tengamos pero, aun así, ninguna Rímolo puede venir y decir: “soy Locutora Nacional” sin haberse comido: tres años de foniatría, audios, ediciones, informativos y un montón de cosas que ya me olvide. Pero todas esas cosas son las que nos hacen ser insoportables a la hora de escuchar a alguien, porque le marcamos cada palabrita que dice mal y porque, a su vez, tenemos que soportar que nos digan “Sos locutor/a?? Ay! hablame un poquito”.
En fin, no tengo cedula verde ni registro para manejar, el pasaporte creo que esta vencido, tampoco tengo tarjeta de blockbuster ni soy socia de algún club para ir a nadar en verano (pero solo porque no se nadar), tampoco matrícula que me permita realizar cirugías a corazón abierto (aunque me encantaría), pero tengo carnet de locutora. Y probablemente vos no.
Feliz cumpleaños para Pergolini y que el resto solo se preocupe por los regalos.
p.d.: http://www.youtube.com/watch?v=9OikDzoQ2q0
lunes, 29 de junio de 2009
viernes, 26 de junio de 2009
Blanco. Negro. Negro. Blanco.
No todos los días escuchas en el pasillo del trabajo que: “Se murió Michael Jackson”.
No todos los días te mandan un mensaje diciendo: “Murió Michael Jackson”.
De repente, empezas a creer que puede llegar a ser cierto. Michael Jackson se murió.
No hay muchos otros acontecimientos de ese estilo que tu cabeza recuerde. Excepto:
Escena 1:
Situacion: Mañana de sabado. Siento que mi papá, intentado "no" despertarme, se acerca hasta mi cama y se queda sentado en un costado.
Jorge R (Femenino): pa… ¿que pasa?
Jorge R (Masculino): Ah, ¿estas despierta?
J. R. F.: No
J. R. M.: Ah
J. R. F.: …
J. R. M.: ¿te enteraste lo que paso?
J. R. F.: No, estoy durmiendo
J. R. M.: …
J. R. F.: ¿Qué paso?
J. R. M.: No… nada.
J. R. F.: Bueno
J. R. M.: Es que a la madrugada hubo un accidente…
Mis ojos, como dos buenos caramelos “media hora” que poseo, se abrieron como una persiana, de esas que se levantan fácil. Me incorpore, mire al Sr de bigote y anteojos (J. R. masculino) que se encontraba sentado al lado mío (J. R. femenino) y solo atine a decir:
J. R. F.: ¿¿¿Naty?? ¿¿esta bien??? (Naty = mi hermana = persona que en su adolescencia salía hasta altas horas de la madrugada)
J. R. M.: Si, esta acá, durmiendo (señalando la cama de arriba)
J. R. F.: entonces...?
J. R. M.: Se murió Rodrigo
J. R. F.: (silencio) eh?
Escena 2:
Situación: hermano (M. R.), el más mayor de todos, viviendo en Italia. Época en la que tenia PC, Internet y afines que le permitían estar al tanto de la actualidad nacional e internacional.
(Suena el teléfono en el viejo continente): Pronto!
J. R.: Que haces?
M. R.: Uhh como estas?
J. R.: bien, ustedes?
M. R.: acá...
J. R.: ahh, bueno… pero estas bien?
M. R.: si, que se yo…
J. R.: si, ya se, un bajón… pero paso en la ruta, como debía ser
M. R.: eh?
J. R.: (desentendida) No sabes?
M. R.: que?
J. R.: hoy no leíste los diarios???
M. R.: no
J. R.: ay…
M. R.: ¿que paso?
J. R.: … Pappo
M. R.: (silencio) que?? Pappo, que???
J. R.: se murio
M. R.: ...
J. R.: te fuiste?
M. R.: es mentira
J. R.: no... Se murió Pappo
M. R.: (exultante) No puede ser!! Como que se murió Pappo???????????
J. R.: ay… no te puedo creer que no sabias
M. R.: como me vas a decir así que se murió Pappo!!!
J. R.: perdón
M. R.: no, no puede ser… ¿como fue?
J. R.: en la ruta
M. R.: y si, como tenia que ser…
J. R.: si, ya se
Me entere de la muerte de Michael Jackson porque soy una metida que escucha conversaciones ajenas.
Pero aun así, me corrió un escalofrío por la espalda y mi parte pop ochentosa (gran porcentaje de mi pequeño cuerpo) se deshizo como material plástico espumado (mas conocido por telgopor, marca líder en el mercado) en el fuego.
“Heal the World” empieza a sonar en mi cabeza y lapicera en mano, cual micrófono, invito a todos a que me acompañen a hacer un mundo mejor, ese mismo que Miguel dejó para irse al verdadero y unico Neverland.
No te voy a extrañar, pero gracias por tanto pop.
p.d.: http://www.youtube.com/watch?v=Et6f0smRILY&feature=related
No todos los días te mandan un mensaje diciendo: “Murió Michael Jackson”.
De repente, empezas a creer que puede llegar a ser cierto. Michael Jackson se murió.
No hay muchos otros acontecimientos de ese estilo que tu cabeza recuerde. Excepto:
Escena 1:
Situacion: Mañana de sabado. Siento que mi papá, intentado "no" despertarme, se acerca hasta mi cama y se queda sentado en un costado.
Jorge R (Femenino): pa… ¿que pasa?
Jorge R (Masculino): Ah, ¿estas despierta?
J. R. F.: No
J. R. M.: Ah
J. R. F.: …
J. R. M.: ¿te enteraste lo que paso?
J. R. F.: No, estoy durmiendo
J. R. M.: …
J. R. F.: ¿Qué paso?
J. R. M.: No… nada.
J. R. F.: Bueno
J. R. M.: Es que a la madrugada hubo un accidente…
Mis ojos, como dos buenos caramelos “media hora” que poseo, se abrieron como una persiana, de esas que se levantan fácil. Me incorpore, mire al Sr de bigote y anteojos (J. R. masculino) que se encontraba sentado al lado mío (J. R. femenino) y solo atine a decir:
J. R. F.: ¿¿¿Naty?? ¿¿esta bien??? (Naty = mi hermana = persona que en su adolescencia salía hasta altas horas de la madrugada)
J. R. M.: Si, esta acá, durmiendo (señalando la cama de arriba)
J. R. F.: entonces...?
J. R. M.: Se murió Rodrigo
J. R. F.: (silencio) eh?
Escena 2:
Situación: hermano (M. R.), el más mayor de todos, viviendo en Italia. Época en la que tenia PC, Internet y afines que le permitían estar al tanto de la actualidad nacional e internacional.
(Suena el teléfono en el viejo continente): Pronto!
J. R.: Que haces?
M. R.: Uhh como estas?
J. R.: bien, ustedes?
M. R.: acá...
J. R.: ahh, bueno… pero estas bien?
M. R.: si, que se yo…
J. R.: si, ya se, un bajón… pero paso en la ruta, como debía ser
M. R.: eh?
J. R.: (desentendida) No sabes?
M. R.: que?
J. R.: hoy no leíste los diarios???
M. R.: no
J. R.: ay…
M. R.: ¿que paso?
J. R.: … Pappo
M. R.: (silencio) que?? Pappo, que???
J. R.: se murio
M. R.: ...
J. R.: te fuiste?
M. R.: es mentira
J. R.: no... Se murió Pappo
M. R.: (exultante) No puede ser!! Como que se murió Pappo???????????
J. R.: ay… no te puedo creer que no sabias
M. R.: como me vas a decir así que se murió Pappo!!!
J. R.: perdón
M. R.: no, no puede ser… ¿como fue?
J. R.: en la ruta
M. R.: y si, como tenia que ser…
J. R.: si, ya se
Me entere de la muerte de Michael Jackson porque soy una metida que escucha conversaciones ajenas.
Pero aun así, me corrió un escalofrío por la espalda y mi parte pop ochentosa (gran porcentaje de mi pequeño cuerpo) se deshizo como material plástico espumado (mas conocido por telgopor, marca líder en el mercado) en el fuego.
“Heal the World” empieza a sonar en mi cabeza y lapicera en mano, cual micrófono, invito a todos a que me acompañen a hacer un mundo mejor, ese mismo que Miguel dejó para irse al verdadero y unico Neverland.
No te voy a extrañar, pero gracias por tanto pop.
p.d.: http://www.youtube.com/watch?v=Et6f0smRILY&feature=related
domingo, 21 de junio de 2009
1,10 por favor
El colectivo (cualquiera de todos los números que van por Paseo Colon hasta Alem) tarda desde mi casa en llegar al correo, lo que dura un tema de Maiden y uno de Interpol. O, un día muy tranquilo y sin tanto trafico, uno de Rancid y un pedacito de Mamas and the Papas.
Es verdad, nada. Podría ir caminando pero eso implicaría salir mucho antes de lo que lo hago.
Me acuerdo de cuando estaba de vacaciones en el sur. Mire el Mp3 y me di cuenta de que el volumen estaba casi 10 veces mas bajo de lo que lo uso en Capital. Y aun así, la voz de Jarvis Cocker cantando “Babies” la escuchaba mucho mas clara que lo habitual.
Nunca fui de leer en el colectivo. Porque en si, nunca fui de leer. Más allá de que corro con una ventaja que la mayoría de los asiduos lectores no tienen: suelo tener asiento para viajar, teniendo en cuenta que muchos de los colectivos salen de acá cerca. Y “con acá cerca” me refiero a Constitución, el Bajo o terminan en mi lugar de destino. Pero aun así, la lectura y el viaje nunca fueron buena dupla para mí.
Siempre me cuelgo mirando por la ventana o al resto de los pasajeros. Pienso que estarán escuchando ellos: si la chica que tiene cara de fanática de Arjona me sorprendería diciendo que tiene cargado el ultimo de Metallica. O si el que se viste como el 5to Stone estará con Sanz al mango. Incluso, me pregunto si ellos creerán que estoy con Radio Disney o alguno se animaría a tirar que la voz de Phil Anselmo es la que elijo para que me acompañe en el recorrido.
A veces, cuando otro transporte público para en el semáforo y queda justo al lado del que yo este, me imagino una escena sacada de un boliche (que alguna vez fue parte de una publicidad): ¿Alguna vez probaron mirar a alguien de un colectivo a otro? No son muchos los que se animan a sostener la mirada. Y si te miran a vos, no sabes hasta que punto sos capaz de quedarte haciéndolo.
Algo que siempre me gusto fue escribir en el colectivo. Me acuerdo hasta de hacer resúmenes para la facultad con una letra que subía y bajaba de la mano de los pozos… pero que aun así, parecía de una secretaria sentada en su cómodo escritorio de oficina.
Cuadros sinópticos, resaltadores y lapiceras de colores. Un asiento que para mi era todo un sillón. Un viaje de 45 minutos en un 65 que salía de la esquina de mi casa y que, a su vez, se convertía en la única sesión de estudio que me daba resultado. Pero odiaba tanto estudiar en el colectivo. En fin, odiaba tanto estudiar.
Rosario deja de cantar “Tambor” y la vuelta por Casa Rosada esta llegando a su fin. Ya veo el Luna Park y un “Bye Bye” apaga la guitarra de Dave Navarro justo cuando Perry Farrel se estaba por asomar. Guardo la lapicera y las hojitas donde fui escribiendo esto. Una suerte de Memento que me ayudara a reconstruir todo después, usando conectores y otras palabras que intenten darle coherencia.
Timbre, bocinas, motores y frenadas. El hit de todos los días, ese que conocen todos.
Es verdad, nada. Podría ir caminando pero eso implicaría salir mucho antes de lo que lo hago.
Me acuerdo de cuando estaba de vacaciones en el sur. Mire el Mp3 y me di cuenta de que el volumen estaba casi 10 veces mas bajo de lo que lo uso en Capital. Y aun así, la voz de Jarvis Cocker cantando “Babies” la escuchaba mucho mas clara que lo habitual.
Nunca fui de leer en el colectivo. Porque en si, nunca fui de leer. Más allá de que corro con una ventaja que la mayoría de los asiduos lectores no tienen: suelo tener asiento para viajar, teniendo en cuenta que muchos de los colectivos salen de acá cerca. Y “con acá cerca” me refiero a Constitución, el Bajo o terminan en mi lugar de destino. Pero aun así, la lectura y el viaje nunca fueron buena dupla para mí.
Siempre me cuelgo mirando por la ventana o al resto de los pasajeros. Pienso que estarán escuchando ellos: si la chica que tiene cara de fanática de Arjona me sorprendería diciendo que tiene cargado el ultimo de Metallica. O si el que se viste como el 5to Stone estará con Sanz al mango. Incluso, me pregunto si ellos creerán que estoy con Radio Disney o alguno se animaría a tirar que la voz de Phil Anselmo es la que elijo para que me acompañe en el recorrido.
A veces, cuando otro transporte público para en el semáforo y queda justo al lado del que yo este, me imagino una escena sacada de un boliche (que alguna vez fue parte de una publicidad): ¿Alguna vez probaron mirar a alguien de un colectivo a otro? No son muchos los que se animan a sostener la mirada. Y si te miran a vos, no sabes hasta que punto sos capaz de quedarte haciéndolo.
Algo que siempre me gusto fue escribir en el colectivo. Me acuerdo hasta de hacer resúmenes para la facultad con una letra que subía y bajaba de la mano de los pozos… pero que aun así, parecía de una secretaria sentada en su cómodo escritorio de oficina.
Cuadros sinópticos, resaltadores y lapiceras de colores. Un asiento que para mi era todo un sillón. Un viaje de 45 minutos en un 65 que salía de la esquina de mi casa y que, a su vez, se convertía en la única sesión de estudio que me daba resultado. Pero odiaba tanto estudiar en el colectivo. En fin, odiaba tanto estudiar.
Rosario deja de cantar “Tambor” y la vuelta por Casa Rosada esta llegando a su fin. Ya veo el Luna Park y un “Bye Bye” apaga la guitarra de Dave Navarro justo cuando Perry Farrel se estaba por asomar. Guardo la lapicera y las hojitas donde fui escribiendo esto. Una suerte de Memento que me ayudara a reconstruir todo después, usando conectores y otras palabras que intenten darle coherencia.
Timbre, bocinas, motores y frenadas. El hit de todos los días, ese que conocen todos.
domingo, 7 de junio de 2009
Show a oscuras
Un recital siempre tiene varios ingredientes que lo hacen llevadero o no.
Primero y principal, que la banda que vas a ver sea de tu agrado. No es lo mismo que sea el primer día que los ves en vivo, que sea algo cotidiano ir a sus shows o ir solo por compromiso.
Por otro lado, que no haya nada técnico que arruine la velada. Buen sonido, buen clima dentro del lugar y que la relación publico/banda sea reciproca. Buena predisposición arriba del escenario equivale a aplausos, a coros de todo aquel que se anime a cantar y ganas de que ninguna de las partes tenga que irse.
La puesta en escena es algo diferente. Hay artistas a los cuales los acompañan luces, escenografías y otros componentes que suman a la hora de que el espectáculo sea un show particular. Sino, preguntale a varias bandas inglesas que del tema saben como pocas. Y hay otros donde un escenario pelado pasa inadvertido.
Ahora, ir a un show a oscuras no es algo que suceda muy a menudo ni a lo que muchos artistas se animen. La cita era particular y la curiosidad siempre gana.
Mataplantas se presentaba en el Centro Argentino de Teatro Ciego. Hace poco sacaron disco y mas de uno con ganas de verlos se preguntaba: “pero… ¿voy a aguantar sin ver nada? ¿Las luces van a estar apagadas o me van a vendar los ojos? ¿Ellos tampoco van a ver? No puede ser, algo de luz va a haber…”
La cosa era así. Oscuridad absoluta. Y no porque ellos fueran una banda oscura, sino porque las luces no se harían presentes. Un desafío para todos, publico inclusive.
Hora pactada: 30 minutos después de medianoche. Zelaya 3006. Termina la obra previa y la gente se agolpa cerca de la sala, ese único lugar donde el frío no tiene entrada.
Donde se presentaban había que ingresar en grupos de a 10 personas. En fila, tomados de los hombros del que estuviera al frente. Y la luz queda detrás de un telón.
Seguías derecho, sobre “un piso liso, sin pozos” como te indicaba el guía. Las sillas estaban perfectamente alineadas. Y lo que pensabas que iba a ser a oscuras… era mas oscuro de lo que te esperabas.
Silencio sepulcral. La gente, todavía en grupos de 10, sigue entrando. Hasta que están todos acomodados y se comienza a sentir una brisa. El show había empezado.
Harmónicas, cascabeleros y los sentidos bien afilados. La lista de temas, de manera indefectible, tenía que quedar solo en la cabeza de los músicos y de los oyentes.
Olor a cítrico y las voces de la banda, junto con los diversos sonidos, recorrían cada rincón del lugar.
Un recital que nadie vio y que paso rapido, pero que en la cabeza de los presentes quedo mas claro que cualquier otro show al que hayan ido.
Primero y principal, que la banda que vas a ver sea de tu agrado. No es lo mismo que sea el primer día que los ves en vivo, que sea algo cotidiano ir a sus shows o ir solo por compromiso.
Por otro lado, que no haya nada técnico que arruine la velada. Buen sonido, buen clima dentro del lugar y que la relación publico/banda sea reciproca. Buena predisposición arriba del escenario equivale a aplausos, a coros de todo aquel que se anime a cantar y ganas de que ninguna de las partes tenga que irse.
La puesta en escena es algo diferente. Hay artistas a los cuales los acompañan luces, escenografías y otros componentes que suman a la hora de que el espectáculo sea un show particular. Sino, preguntale a varias bandas inglesas que del tema saben como pocas. Y hay otros donde un escenario pelado pasa inadvertido.
Ahora, ir a un show a oscuras no es algo que suceda muy a menudo ni a lo que muchos artistas se animen. La cita era particular y la curiosidad siempre gana.
Mataplantas se presentaba en el Centro Argentino de Teatro Ciego. Hace poco sacaron disco y mas de uno con ganas de verlos se preguntaba: “pero… ¿voy a aguantar sin ver nada? ¿Las luces van a estar apagadas o me van a vendar los ojos? ¿Ellos tampoco van a ver? No puede ser, algo de luz va a haber…”
La cosa era así. Oscuridad absoluta. Y no porque ellos fueran una banda oscura, sino porque las luces no se harían presentes. Un desafío para todos, publico inclusive.
Hora pactada: 30 minutos después de medianoche. Zelaya 3006. Termina la obra previa y la gente se agolpa cerca de la sala, ese único lugar donde el frío no tiene entrada.
Donde se presentaban había que ingresar en grupos de a 10 personas. En fila, tomados de los hombros del que estuviera al frente. Y la luz queda detrás de un telón.
Seguías derecho, sobre “un piso liso, sin pozos” como te indicaba el guía. Las sillas estaban perfectamente alineadas. Y lo que pensabas que iba a ser a oscuras… era mas oscuro de lo que te esperabas.
Silencio sepulcral. La gente, todavía en grupos de 10, sigue entrando. Hasta que están todos acomodados y se comienza a sentir una brisa. El show había empezado.
Harmónicas, cascabeleros y los sentidos bien afilados. La lista de temas, de manera indefectible, tenía que quedar solo en la cabeza de los músicos y de los oyentes.
Olor a cítrico y las voces de la banda, junto con los diversos sonidos, recorrían cada rincón del lugar.
Un recital que nadie vio y que paso rapido, pero que en la cabeza de los presentes quedo mas claro que cualquier otro show al que hayan ido.
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